La hija de 3 años de la empleada imitó la cara enfadada del temido jefe… y lo que él hizo dejó a todos paralizados kara.

frente al enorme escritorio de Vicente.

Llevaba su vestido amarillo y sostenía un conejo de peluche bajo un brazo.

Vicente la observaba desde el otro lado.

Dos hombres de seguridad estaban junto a la ventana.

Ramiro, su asistente personal, sostenía una tableta.

Nadie hablaba.

Yo estaba a punto de entrar para sacar a mi hija cuando Mía hizo algo que casi me mata del susto.

Frunció las cejas.

Apretó los labios.

Cruzó los brazos.

Y levantó ligeramente la barbilla.

Exactamente igual que Vicente.

Estaba imitándolo.

Uno de los guardaespaldas bajó