desesperado por encontrarla.
Esa tarde, uno de los agentes regresó para hablar conmigo.
—Claire, encontramos algo en las cámaras de seguridad de un vecino.
Me mostró el teléfono.
En la grabación aparecía un hombre entrando en mi propiedad durante la madrugada.
No pude verle el rostro.
Pero reconocí el vehículo.
Era una camioneta negra.
La misma que había visto estacionada varias veces cerca de la casa de Mónica.
—¿Es de ella?
El agente negó con la cabeza.
—No. Está registrada a nombre de otra persona.
Me mostró el nombre.
Sentí