con luces encendidas.
El conejito de peluche perdió una oreja de tanto ser apretado.
Sophie empezó a dibujar casas con puertas enormes y ventanas abiertas.
La primera vez que dibujó un baño, lo pintó con la puerta abierta.
Yo guardé ese dibujo.
No como recuerdo del miedo, sino como prueba de regreso.
A veces la gente pregunta qué fue lo que me hizo actuar.
Quieren una respuesta heroica.
Quieren pensar que una madre sabe siempre, que el instinto llega como una alarma perfecta, que el amor convierte a cualquiera en