la terminación del acuerdo de uso gratuito.
—Teresa…
—Tendrás el plazo que corresponda legalmente para resolver tu situación.
Mónica retrocedió.
—Esto es una locura.
—No.
Tomé mi café.
—Locura es amenazar a la persona que lleva 3 años pagando el techo bajo el que duermes.
Salí del lugar.
Al cruzar la calle recibí una llamada de mi jefe, el licenciado Barragán.
—Sube a mi oficina.
Su voz sonaba seria.
Cuando entré, había una carpeta roja sobre su escritorio.
—Claudia Alcázar llamó esta mañana —dijo.
No reaccioné.
—Afirma que estás usando