- momentos cotidianos.
- Burlas crueles disfrazadas de humor familiar.
- Discusiones interminables a altas horas de la noche.
La tensión crecía cada vez que él observaba a otros progenitores entrenando con sus hijos en el parque, cargando contra mí una rabia silenciosa y destructiva.
El brindis frente a toda la familia
Cuando llegó la fiesta de sus dieciocho años, toda la familia se reunió para festejar el acontecimiento. Entre sonrisas, rebanadas de pastel y felicitaciones, todos actuaban como si fuéramos el modelo de un hogar armonioso y sin fisuras.
En medio del