—Papá… me duele la espalda. Mamá dijo que no te contara. Acababa de volver de un viaje cuando mi hija de 8 años me reveló por qué le tenía tanto miedo a su madre.kara

significa impedir que una persona vuelva a entrar en ella.

6 meses después de aquella noche, recibí una llamada de la escuela.

Por un segundo volví a sentir el mismo terror.

—¿Señor Herrera?

—Sí.

—No se preocupe. Valentina está bien.

Respiré.

—Entonces, ¿qué pasó?

La maestra rio.

—Ganó el concurso de lectura del grupo. Mañana vamos a entregarle un reconocimiento y quería saber si puede venir.

Miré el reloj de mi oficina.

Antes, probablemente habría estado en un aeropuerto.

Ahora tenía mi escritorio a 20 minutos de su escuela.

—Claro