Una joven apareció junto a mi cama del hospital… Mira el primer comentario.

promesas nunca se hicieron realidad. Mientras tanto, desde mi cama veía cómo otros pacientes recibían a sus hijos, hermanos, amigos o compañeros de trabajo. Las habitaciones se llenaban de conversaciones, risas y abrazos, mientras la mía permanecía en silencio.

No sentía envidia de ellos, pero inevitablemente empecé a hacerme preguntas. ¿Realmente tenía tantas personas cerca como pensaba? ¿Había confundido la cantidad de conocidos con el verdadero significado de la amistad? Esas dudas aparecían una y otra vez mientras las horas parecían avanzar lentamente.

Con el paso del tiempo dejé de