que responder por la agresión y por el uso no autorizado de mi banca. Verónica enfrentó las consecuencias por haber participado en los documentos y movimientos.
No celebré ninguna de esas cosas.
Ver a mi hijo obligado a enfrentar lo que había hecho no me produjo satisfacción.
Me produjo un duelo diferente.
El duelo de aceptar que el niño que crié se había convertido en un adulto capaz de dañarme.
Pero no permití que esa tristeza se volviera una excusa para perdonarlo antes de tiempo.
Durante meses, Mauricio solo pudo