delitos de una manera que ni los procedimientos judiciales ni las sesiones de terapia por sí solos podían lograr.
La Dra. Jennifer Morrison, directora clínica del centro y especialista en intervención conductual para adolescentes, señaló que el caso de Marcus presentaba una combinación especialmente compleja: una gran inteligencia y una ausencia total de empatía. El plan de tratamiento diseñado para su rehabilitación incluía terapia individual intensiva, sesiones grupales centradas en el impacto sobre las víctimas y programas educativos destinados a desarrollar habilidades sociales que él nunca había adquirido.
El impacto