- a lo largo de todo su cuerpo?
- ¿Se enroscaba alrededor de su abdomen?
- ¿Subía hacia el pecho y el cuello?
Tras escuchar cada respuesta, la veterinaria fue tajante: «Mamá, no dejes que vuelva a dormir contigo nunca más».
La verdad detrás del «cariño»
Daniella le explicó que el comportamiento inusual de una serpiente grande no debe interpretarse automáticamente como una muestra de afecto o como un intento de «abrazar» a una persona. Una pitón puede buscar calor, una posición cómoda o simplemente reaccionar al olor y a los movimientos humanos.