se quedó quieto.
—Eso sonó muy específico.
—Lo es.
Las detenciones llegaron semanas después.
Anthony.
Samuel.
Nolan.
Richard.
Melissa cooperó.
Los documentos de Camila ayudaron.
No oficialmente como investigadora.
Pero su lectura permitió conectar propiedades.
El edificio de Camila quedó congelado dentro del proceso.
Nadie podía desalojar.
Por ahora.
Sofie lo celebró.
—¿Entonces ganamos?
Camila respondió:
—Todavía no.
La niña me miró.
—Tú dijiste que eras mafioso.
—Tú dijiste.
—¿Entonces puedes hacer que ganemos?
Camila abrió la boca.
Yo respondí antes.
—No debería funcionar así.
Sofie frunció el ceño.
—¿Por