PARTE 2: El hombre al que mis hijos llamaban papá kara

Llegué a Boston convencido de que lo peor que podía descubrir era que Evelyn había reemplazado mi lugar.

Me equivocaba.

Marcus me esperaba frente a un edificio de ladrillo en Beacon Hill.

—Antes de entrar, jefe, necesito decirle algo.

—Dilo.

—El hombre que respondió el teléfono se llama Nathan Carter kara.

Carter.

El apellido de soltera de Evelyn.

—¿Es familia?

—Legalmente, no.

Marcus me entregó una carpeta.

Nathan Carter, cuarenta y un años.

Cirujano.

Sin antecedentes.

Sin vínculos conocidos con organizaciones criminales.

Y, según los registros que Marcus había encontrado,