“Me casé con un millonario de 81 años para salvar a mi hijokara… pero la noche de bodas me reveló por qué me había elegido realmente”

puerta.

—Sí.

—¿Leíste la carta?

—Todo.

Me senté junto a él.

—Arthur, Daniel sabía que sus hijos estaban robándole.

Arthur cerró los ojos.

—Lo sospechaba.

—¿Sospechaba?

—Nunca tuve las pruebas suficientes.

Saqué la memoria USB.

—Quizá ahora las tenga.

Arthur la observó.

—No la conectes a ningún ordenador de la casa.

—¿Qué contiene?

—Daniel me envió un mensaje hace años. Dijo que había guardado copias de transferencias, correos y documentos. Después desapareció.

—¿Usted sabe dónde está?

Arthur negó lentamente.

—No.

Sentí una decepción que me sorprendió.

No sabía si quería