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Yo, en cambio, recibía sermones si gastaba demasiado en libros.
3 meses antes de cumplir 18 años encontré un correo abierto en la computadora familiar.
El asunto decía:
CASA RENATA. FONDOS CONFIRMADOS.
Lo abrí.
Había fotografías de una residencia enorme.
El precio era de 24.8 millones de pesos.
Abajo aparecía una frase que me hizo sentir frío en las manos.
Fuente de recursos: patrimonio de Valeria Salgado.
Ese mismo día llamé a Lucía Arriaga, la abogada que había llevado la sucesión de mi abuelo.
Le conté todo.
Lucía