después de aquella noche de lluvia.
Abrí el correo.
Había una sola frase.
“Todavía no sabe quién eres para él. No tengas prisa.”
Sentí que se me helaba la sangre.
—¿Qué significa eso?
Ethan tomó el papel.
Lo leyó.
Una vez.
Dos veces.
Después miró a Daniel.
—Papá.
—¿Sí?
—¿Conocías a Noah antes de que yo entrara al internado?
Daniel negó.
—No.
Ethan se quedó inmóvil.
—Entonces ¿por qué Mark le escribía?
Aquella pregunta quedó flotando.
Nadie sabía responderla.
Hasta que el investigador habló.
—Tal vez deberíamos revisar los archivos