mujer que había asegurado que Ethan era un niño difícil y malagradecido.
Había pedido ayuda para ocultar el dinero.
Pero había algo que no entendíamos.
—¿Por qué Mark querría controlar a Laura durante tantos años? —pregunté.
Daniel me miró.
—Porque sabía que podía hacerlo.
No.
Aquello era demasiado sencillo.
Había algo más.
Algo que todavía no habíamos descubierto.
Esa misma noche recibimos una llamada del investigador.
—Encontramos algo.
Ethan contestó.
—¿Qué?
—Una transferencia de hace veinte años.
—¿De quién?
—De una cuenta vinculada a Mark.
—¿A quién?
—A una cuenta