a nombre de Laura.
Ethan cerró los ojos.
—¿Cuánto?
—Cincuenta mil dólares.
Daniel frunció el ceño.
—¿Cuándo?
—Tres días antes de que Ethan fuera expulsado de casa.
Ethan abrió los ojos.
—Entonces no fue una coincidencia.
—No.
—¿Qué compró con ese dinero?
El investigador guardó silencio.
—No lo sabemos.
—Averígüelo.
—Ya lo hicimos.
—¿Y?
—Una parte fue utilizada para pagar una deuda.
—¿Qué deuda?
El investigador respondió:
—Una deuda relacionada con una propiedad.
Daniel se quedó inmóvil.
—¿Qué propiedad?
El investigador dijo la dirección.
Yo la reconocí.
Era la casa