los ojos.
—¿Por qué?
Laura respondió:
—Porque Michael quiso salir.
La habitación quedó en silencio.
—¿Entonces el accidente?
Laura negó.
—No fue un accidente.
Sentí que se me helaba la sangre.
—Mark intentó matarlo.
Daniel parecía incapaz de respirar.
—¿Y sobrevivió?
—Sí.
—¿Dónde está?
—No lo sé.
—¿Cuándo lo viste por última vez?
Laura dudó.
—Hace cuatro años.
Ethan frunció el ceño.
—¿Y nunca me lo dijiste?
—No.
—¿Por qué?
—Porque sabía que si te acercabas a él, Mark volvería.
Daniel golpeó la mesa.
—¡Ya volvió!
Laura cerró los ojos.