expresión que jamás había visto antes.
Vacía.
Me acerqué.
—¿Estás bien?
Asintió.
—Sí.
—¿Qué pasó?
Miró hacia Mark.
—Lo encontramos con los documentos.
—¿Y Michael?
Ethan negó.
—No estaba allí.
Noah se acercó.
—Pero sabemos dónde está.
Daniel levantó la cabeza.
—¿Dónde?
Noah miró a Ethan.
—En Canadá.
Pasaron tres semanas antes de que pudiéramos verlo.
Michael estaba vivo.
Más viejo.
Mucho más delgado.
Y completamente diferente al hombre de las fotografías.
Cuando Daniel lo vio, se quedó inmóvil.
Los dos hermanos se miraron durante casi un minuto.
Ninguno sabía