Escuchó a la nueva esposa de su exyernokara lastimar a su nieta de 5 años, y el brindis que dio los dejó en silencio

justo antes de la ceremonia.

La promesa en el estacionamiento

Antes de entrar a la iglesia, Martina le preguntó si todavía iba a estar en las fotos. Ramón se lo prometió, y habló en secreto con la fotógrafa del casamiento para asegurarse de que la nena apareciera en cada toma junto a su papá. Así fue: Martina sonrió, hizo caras graciosas y hasta terminó riéndose en brazos de Ignacio en una de las fotos que Ramón todavía conserva.

El brindis

Durante la recepción, cuando le tocó el turno de hablar,