justo antes de la ceremonia.
La promesa en el estacionamiento
Antes de entrar a la iglesia, Martina le preguntó si todavía iba a estar en las fotos. Ramón se lo prometió, y habló en secreto con la fotógrafa del casamiento para asegurarse de que la nena apareciera en cada toma junto a su papá. Así fue: Martina sonrió, hizo caras graciosas y hasta terminó riéndose en brazos de Ignacio en una de las fotos que Ramón todavía conserva.
El brindis
Durante la recepción, cuando le tocó el turno de hablar,