abortar.
Patricia se negó.
Después intentó separarlos.
Cuando Alejandro tuvo el problema legal, Mercedes encontró la oportunidad perfecta.
Fue a ver a Patricia.
—¿Qué le ofreció? —preguntó Laura.
—Dinero.
—¿Cuánto?
—No lo sé.
—¿Y mi madre aceptó?
—Sí.
Pero había más.
Mercedes convenció a Alejandro de que Patricia estaba dispuesta a presentar acusaciones adicionales si él buscaba contacto.
Al mismo tiempo convenció a Patricia de que Alejandro estaba preparando una demanda para quitarle a Laura.
Cada una recibió una versión diferente.
—¿Y tú lo sabías? —pregunté.
Beatriz lloró.
—No todo.
—¿