ANTES DE MORIR, MI ESPOSO ME PIDIÓ ENTREGAR UNA CARTA A UNA MUJER DESCONOCIDA — AL ABRIRLA ME PREGUNTÓ: «¿ÉL TE CONTÓ TODA LA VERDAD?»

un monstruo.

Le dijo la verdad.

Después de la ceremonia Daniel se acercó.

—¿Usted era la esposa de mi abuelo?

—Sí.

—¿Lo quería?

La pregunta me sorprendió.

—Muchísimo.

—¿Era buena persona?

Pensé antes de responder.

—A veces.

Daniel se rio.

—Mi mamá dijo algo parecido.

—Tu mamá es inteligente.

—También dijo que hizo cosas malas.

—Sí.

—¿Entonces cómo puede quererlo?

Miré a Laura.

Después al muchacho.

—Porque querer a alguien no significa mentir sobre quién fue.

Daniel pensó.

—Eso suena complicado.

—Lo es.

—Los adultos son raros.

—Muchísimo.

Se fue