ANTES DE MORIR, MI ESPOSO ME PIDIÓ ENTREGAR UNA CARTA A UNA MUJER DESCONOCIDA — AL ABRIRLA ME PREGUNTÓ: «¿ÉL TE CONTÓ TODA LA VERDAD?»

cuanto dije:

—Mi esposo se llamaba Alejandro Salvatierra.

Se quedó completamente inmóvil.

—¿Alejandro?

—Sí.

Le extendí el sobre.

—Me pidió que le entregara esto.

La mujer comenzó a temblar.

—¿Está afuera?

Aquella pregunta me golpeó.

—No.

Me miró.

—Murió la semana pasada.

Se llevó una mano a la boca.

Y empezó a llorar.

No como alguien que acababa de enterarse de la muerte de un extraño.

Como alguien que llevaba toda la vida temiendo esa noticia.

—¿Usted es Laura?

Asintió.

Abrió el sobre allí mismo.

Leyó la primera línea.

Su