describen cómo los cuidadores apoyan en actividades
básicas como comer, bañarse, vestirse, trasladarse e ir al baño, y yo había hecho todo eso sin descanso, sin sueldo y sin gratitud.
Esteban me miró con odio.
—¿Me vas a dejar con una extraña?
—No. Te voy a dejar con una profesional.
—Eres mi esposa.
—Y tú me llamaste sirvienta gratis.
Tomás levantó la voz.
—Mi papá está en silla de ruedas. ¡No puedes abandonarlo!
Me acerqué a él.
—Abandono es dejar a una mujer sola con sondas, pañales, deudas, gritos