y una cama de hospital en la sala mientras ustedes se reparten la herencia. Esto se llama relevo de cuidados.
No supo qué responder.
Porque las palabras bonitas siempre les habían pertenecido a ellos.
Familia.
Lealtad.
Sacrificio.
Ahora yo estaba aprendiendo otras.
Derechos.
Límites.
Demanda.
Claudia empezó a revisar signos vitales.
Esteban la rechazó con un movimiento brusco.
—No me toques.
Ella no se alteró.
—Señor Esteban, puedo
esperar. Pero su esposa ya no será quien realice el cuidado nocturno.
—Yo ordeno en esta casa.
Miré alrededor.
La sala donde