notan cuando una mujer deja de amar.
Solo lo notan cuando deja de obedecer.
Durante dos semanas seguí igual.
Le hice sopa.
Le cambié las sábanas.
Lo llevé a terapia.
Sonreí
frente a la enfermera.
Y por las noches, mientras él dormía, fui guardando copias.
Audios.
Estados de cuenta.
Mensajes.
Grabé a Tomás diciéndome:
—Cuando mi papá se muera, tú te vas a largar de esta casa.
Grabé a Esteban respondiendo:
—Déjala. Mientras me sirva, que se quede.
Conseguí abogada.
Una buena.
De esas que no te acarician la mano,