thuytram-Mi nieta frenó la cremación de su madre y reveló lo que ella vio-thuytram

la caja y decidiera dónde ponerlo.

Inés caminó hasta su cuarto y lo dejó sobre la mesa junto a la cama.

Después volvió por otro.

—Este puede quedarse en tu casa, abuela.

Elena lo recibió con ambas manos.

No era el objeto con el que había comenzado aquella pesadilla.

No era el vestido que escondía las marcas.

No eran los documentos de una cremación organizada con demasiada prisa.

Era algo que Lucía había elegido durante su vida.

Algo que realmente había dicho que quería repartir cuando algún día faltara.

Por