solía decir:
—La tierra nunca traiciona. Todo lo que siembras con paciencia vuelve de alguna forma.
—La tierra nunca traiciona. Todo lo que siembras con paciencia vuelve de alguna forma.
Quizá por eso compré Blue Ridge.
Quizá una parte de mí siempre supo que algún día necesitaría un lugar donde volver a ser raíz.
A media mañana, mi agente, Sofia Reed, llegó sin avisar.
Entró con una bolsa de comida, el cabello revuelto y una expresión de alarma.
—Dime que no estás leyendo internet.
—Ya lo leí.
—Entonces dime que no estás creyendo nada.
Me encogí de hombros.
—No me importa mucho.
Sofia dejó