PARTE 2: EL SECRETO QUE RYAN OCULTABA

ya no existía.

Contesté.

—Claire.

Su voz sonaba diferente.

Más baja.

Más cuidadosa.

—¿Podemos hablar?

Miré la carpeta sobre la cama.

—Habla.

Silencio.

—Papá se dejó llevar.

Cerré los ojos.

Incluso ahora.

Incluso después de todo.

Seguía hablando de su padre primero.

—Ryan.

—Lo siento.

Una pausa.

—Nunca quise que pasara algo así.

Mi voz salió tranquila.

—¿Nunca quisiste que me quemara?

No respondió.

—¿O nunca quisiste que te descubrieran?

El silencio al otro lado fue suficiente.

Entonces escuché cómo su respiración cambiaba.

—Claire, no sabes toda la historia.

Sonreí