PARTE 2: ABBY NUNCA FUE SOLAMENTE SU AMANTE

estaban vivas cuando se verificara formalmente su parentesco.

Sentí que se me helaban las manos.

Entonces recordó la puñalada.

Gabriel había recibido el ataque protegiendo a Abby.

—¿Quién intentó apuñalarla?

El abogado me sostuvo la mirada.

—Eso es precisamente lo que cambió todo.

Puso delante de mí una captura de seguridad.

El agresor no era un ladrón desconocido.

Era Roberto Mendoza.

El padre de Gabriel.

El hombre supuestamente muerto.

Y antes de atacar a Abby, las cámaras habían grabado sus palabras.

“No puedes hacerte la prueba de ADN.”

Luego señaló