el gorro de las manos.
—Le queda enorme.
James rio entre lágrimas.
—Por ahora.
El proceso de adopción tardó más de un año.
No fue una línea recta.
Apareció un familiar de Rachel que quiso ser considerado.
Hubo reuniones.
Evaluaciones.
Momentos en que tuve miedo de perder a Grace.
Nuestro abogado siempre nos repetía:
—No piensen en ganar. Piensen en qué decisión sirve mejor a la niña.
Llegué a odiar aquella frase.
Después entendí que era exactamente la correcta.
Finalmente un juez aprobó la adopción.
Marcus participó en el proceso