caja?
James la miró.
Después a mí.
—Tus primeras cosas.
Ella inmediatamente quiso verla.
Le contamos la historia.
Cómo su papá había guardado dos pijamas y un gorrito durante años.
Grace se quedó pensando.
—Entonces papá sabía que yo iba a venir.
—No —dije rápidamente.
James sonrió.
—No sabía nada.
Grace tomó el pequeño gorro.
—Pues parece que sí.
Hoy tiene quince años.
Sus hermanos tienen veinticuatro, veintidós y diecinueve.
Los tres la tratan exactamente como uno esperaría de hermanos mayores.
La protegen.
La molestan.
Le roban comida.
Le dicen