altavoz todavía se escuchaba la respiración de Richard.
—Emma —dijo finalmente—, antes de sacar conclusiones necesitas saber que esa prueba tampoco cuenta toda la verdad.
—¿Qué verdad falta?
Richard tardó demasiado en responder.
—La razón por la que Ethan te tuvo guardada como “2” desde la preparatoria.
Miré a Ethan.
Su expresión había cambiado.
—¿Qué tiene que ver eso?
Richard habló con una calma aterradora.
—Porque antes de que ustedes se conocieran, había dos expedientes con tu nombre.
Sentí que los dedos se me enfriaban.

—¿Dos?
—Dos Emma Bennett.
Entonces