Fingí un viaje y descubrí lo que mi hijo y mi nuera hacían en mi propia casa

propietaria. No autoricé nada”, dije con calma. Los huéspedes fueron desalojados, Esteban y Karina recibieron una multa de 3.500 dólares y la notificación de comparecer ante el juez, y esa misma noche tuvieron que salir de mi casa.

Lo que vino después

La denuncia contra el doctor Salazar avanzó ante el colegio médico. Lucía me explicó que, si quería, podía denunciar penalmente a mi hijo y a mi nuera por fraude y por intentar privarme de mi libertad. Pensé mucho en Aurelio y en el niño que Esteban fue