billetes y una carpeta con documentos:
- Un contrato de alquiler temporal de mi casa, firmado por Esteban como si fuera el dueño.
- Un formulario de evaluación psicológica a mi nombre, con motivo de consulta: “deterioro cognitivo progresivo”.
- Una cotización de la Residencia Atardecer, con la frase “programa especial para pacientes con demencia” subrayada.
- Un poder notarial amplio, impreso y listo para mi firma, y una nota de Karina: “El doctor Salazar puede aplicar un sedante leve durante la consulta. Testigos ya coordinados”.
Quisieron declararme incapaz, internarme y quedarse con mi