Mi papá intentó detener la conversación.
—Ya basta.
Pero yo todavía tenía una pregunta.
—Alejandro, ¿cuánto de esos casi 580 mil pesos corresponde realmente a la deuda que dices que tienes?
Silencio.
—¿Qué quieres decir?
—Quiero decir que los documentos que me mandó papá no coinciden con lo que me estás contando.
Escuché cómo cambiaba su respiración.
—No tienes toda la información.
—Entonces dámela.
—No es tan simple.
—Para mí sí.
Le dije que no iba a entregar un peso hasta conocer el origen de cada cantidad.
También le dije