años en aceptar.
El favoritismo familiar no siempre se ve como un regalo.
A veces se ve como alguien que nunca tiene que enfrentar las consecuencias porque todos corren detrás de él para arreglarlas.
Y eso tampoco es una forma de ayudar.
Mis padres finalmente acordaron no cubrir la deuda sin un plan claro.
Alejandro tendría que asumir sus obligaciones
y vender o reorganizar lo necesario para resolverlas.
Yo no puse dinero.
Sí ayudé a revisar los documentos, porque una cosa era establecer un límite y otra muy distinta dejar