hora.
Finalmente me llamó.
—Elena, ya tenemos un problema serio con ese documento.
—¿Qué has encontrado?
—La primera página y la página de la firma no parecen pertenecer originalmente al mismo expediente.
Me quedé inmóvil.
—¿Estás diciendo que alguien las juntó?
—Estoy diciendo que existen inconsistencias que requieren una revisión profesional. No quiero afirmar más hasta que tengamos el original.
Aquello explicaba muchas cosas.
Recordé aquellas semanas posteriores a la muerte de James.
Dormía apenas tres horas por noche. Firmaba documentos relacionados con seguros, cuentas bancarias, facturas y asuntos administrativos