a James.
La abrí.
Había fechas, teléfonos, recordatorios y notas de trabajo.
Casi al final encontré el nombre de mi padre.
Debajo había una fecha.
Era exactamente tres días después de aquella transferencia de 25.000 dólares.
Y junto al nombre aparecía una frase:
«Robert promete devolverlo antes del día 30. Elena no debe cargar con esto.»
Me senté lentamente.
Robert era mi padre.
Así que James no le había regalado aquel dinero.
Se lo había prestado.
Seguí pasando páginas.
Dos semanas después aparecía otra anotación:
«Sin devolución. Otra excusa.»