pedido 50.000 dólares asegurando que estaba a días de perder aquella vivienda.
Yo había acabado de enterrar a mi marido.
Apenas dormía.
Apenas comía.
Y cuando mi padre apareció diciendo que necesitaba ayuda, no le pedí explicaciones.
Simplemente transferí el dinero.
—¿Significa que aquella casa nos pertenecía? —preguntó Olivia.
Michael respondió con cautela.
—No exactamente. La titularidad y el origen del dinero son cuestiones distintas. Necesitamos revisar toda la documentación antes de determinar qué derechos podía tener cada persona.
Me senté otra vez.
—Pero mamá utilizó dinero reservado para