que necesitaba.
—¿Te preguntó alguna vez dónde estaban esos documentos?
Mi madre bajó la mirada.
—Muchas veces.
Todo adquirió un significado diferente.
Quizá Marcos no había conocido a una viuda vulnerable por casualidad.
Quizá la había buscado.
Volví a leer la carta de mi padre.
No era larga.
Explicaba que años antes había tenido un conflicto económico con un hombre llamado Marcos Salgado relacionado con un pequeño negocio inmobiliario. Mi padre había abandonado aquel acuerdo antes de que se completara porque ciertas operaciones no le parecieron claras.
No hacía acusaciones