definitivas. Simplemente había conservado documentación y dejado una advertencia.
Pero había una frase subrayada:
“Si Marcos vuelve a aparecer, no le permitas acceder a los documentos de la propiedad.”
—Mamá… ¿Marcos ha buscado alguna vez en el despacho de papá?
Su rostro respondió antes que sus palabras.
—Constantemente.
Me levanté.
—Tenemos que volver a la caja de seguridad.
Dentro encontramos algo todavía más importante.
Había copias de los documentos originales de la vivienda, correspondencia antigua de mi padre y registros relacionados con aquel negocio.
También encontramos una carpeta que mi