madre no recordaba haber guardado.
En su interior había una copia de un documento reciente.
Según aquel papel, mi madre supuestamente había autorizado una operación relacionada con la propiedad.
Ella lo leyó dos veces.
—Yo nunca acepté esto.
—¿Reconoces la firma?
—Se parece a la mía.
—Eso no es lo que te he preguntado.
Mi madre levantó los ojos.
—No recuerdo haber firmado este documento.
Fotografié cada página.
No iba a sacar conclusiones por nuestra cuenta. Aquello necesitaba ser revisado por profesionales.
Durante los días siguientes, mi madre empezó a