PARTE 2: LA SECRETARIA QUE NUNCA HABÍA SIDO INVISIBLE

sobre mí.

Había llegado el momento que llevaba tres años evitando.

—Mi apellido no siempre fue Woods.

Thomas frunció el ceño.

—¿Entonces cuál era?

—Moretti.

El silencio fue inmediato.

Incluso Thomas conocía aquel nombre.

Los Moretti habían controlado media costa este antes de desaparecer tras una guerra interna doce años atrás.

Larkin dio un paso hacia mí.

—¿Eres una Moretti?

—Era.

—¿Quién era tu padre?

No contesté.

Viktor lo hizo.

—Alessandro Moretti.

Thomas palideció.

Pero Larkin continuó mirándome.

—Eso no tiene sentido. Alessandro no tenía hijas.

—Oficialmente.

Tomé otro sorbo.