Parte 2: LA FOTOGRAFÍA QUE CAMBIÓ TODO

preguntárselo a ella.

Mia abrió los ojos emocionada.

—¡Mamá!

Me reí entre lágrimas.

—Sí, Mia. Puede intentarlo.

Adrián tomó mi mano sobre la mesa.

Y por primera vez en siete años, dejé de mirar una fotografía del pasado y empecé a mirar hacia el futuro.

No había perdido a mi familia.

La había encontrado.