hace siete años.
—Sí.
—Entonces estaba vivo cuando ella fue concebida.
Sentí un escalofrío.
—¿Qué estás insinuando?
—Nada. Todavía.
Abrió un cajón y sacó una carpeta vieja.
—Después del accidente, mi familia recibió un informe médico. Decía que Daniel había muerto instantáneamente.
Abrió una hoja.
—Pero hay un detalle que nunca entendí.
Señaló una línea.
—Su cuerpo nunca fue identificado mediante pruebas de ADN.
Me quedé mirando el documento.
—¿Qué?
—El cuerpo fue identificado por objetos personales.
Mi mundo comenzó a girar.
—Entonces… ¿cómo sabes que murió?
Adrián bajó la