—Eso es imposible —susurré—. Daniel me dijo que era hijo único.
Adrián soltó una risa amarga.
—Entonces te mintió.
Mia nos observaba confundida.
—¿El tío de la foto es tu hermano?
Adrián se arrodilló frente a ella.
—Sí, pequeña.
Mia sonrió.
—Entonces tú sí puedes ser mi papá.
El silencio que siguió fue insoportable.
—Mia —dije suavemente—, Adrián no es tu papá.
Adrián me miró.
—¿Estás segura?
Me quedé paralizada.
Él continuó:
—Porque hay algo que necesito saber. ¿Cuántos años tiene Mia?
—Seis.
Adrián hizo un cálculo rápido.
—Daniel murió