y ropa tirada a lo güey. Sobre la cama descansaba un sobre cerrado. Y en las manos de Victoria, apretada contra su pecho como si fuera su único salvavidas, había una vieja fotografía. Alejandro la reconoció al instante: era una foto de ellos 2 en las playas de Acapulco cuando ella tenía 5 años. En la imagen, ambos reían. Victoria planeaba huir de la casa esa misma noche.
El ramo de rosas se le resbaló de las manos a Alejandro, cayendo al piso en total silencio. Las rosas quedaron