las niñas y documentos firmados con el nombre de Lucía después de su muerte.
Verónica terminó enfrentando un proceso por abandono, omisión de cuidados y los documentos utilizados para ocultar la situación.
Meses después envió una carta.
Camila la leyó sentada en nuestra cocina.
“Perdóname por hacerte creer que cuidar a todos era tu obligación.”
“Tu mamá te pidió que amaras a Renata, no que te convirtieras en su mamá.”
“No espero que me perdones.”
Camila dobló la carta.
La guardó en un cajón.
No respondió.
Nadie la obligó.
Pasaron