madre respiró profundamente.
—Tu padre se negó.
—¿Y qué pasó después?
—Patricia empezó a decir que yo era una carga para ustedes.
La miré.
Ella no negó eso.
—Cuando llegué hace doce días —continuó mi madre—, Mauricio me dijo que necesitaba ayudar más en la casa porque ustedes estaban pasando por demasiados gastos.
—Yo nunca te pedí eso.
—Lo sé.
Mi madre levantó la manga.
Los moretones quedaron a la vista.
—Ayer intenté salir para ir a la farmacia. Mauricio me tomó de la muñeca y me dijo que no